LA DOBLE DISCRIMINACIÓN LABORAL A LAS MUJERES CON DISCAPACIDAD - Serlingo Social


DOBLE DISCRIMINACION MUJERES CON DISCAPACIDAD

LA DOBLE DISCRIMINACIÓN LABORAL A LAS MUJERES CON DISCAPACIDAD

Fecha: 07 Jun, 2017  No hay comentarios

Ser mujer con discapacidad implica una situación de doble discriminación, que suele pasar desapercibida, pero que se debe tener muy en cuenta si queremos que exista plenamente la integración social de quienes la sufren. Aún a día de hoy, la lucha por la igualdad entre hombres y mujeres sigue siendo constante, aunque en muchos países se puede decir que la discriminación por sexo se ha reducido notablemente.

La participación de la mujer con discapacidad en el mercado laboral, a pesar de los sutiles avances, sigue resultando desoladora, incluso si se hace una comparación de los hombres con discapacidad frente a las mujeres sin discapacidad. Se podrá observar una serie de diferencias y distinciones en contra de las últimas: mayor tasa de inactividad, menor tasa de empleo, mayor incidencia de la contratación a tiempo parcial, inferior sueldo salarial…

En España, más de 3 de cada 10 personas en edad laboral (32,5%) están en riesgo de exclusión según la Red Europea de Lucha Contra la Pobreza y la Exclusión (EAPN). Una situación a la que se enfrentan prácticamente 1.400.000 mujeres, que esperan y desean mejorar su vida a través del empleo. En este sentido, el tener un puesto laboral no significa sólo una fuente de ingresos económicos, sino que influye en muchos factores: físicos y emocionales, además de mejorar las habilidades y relaciones interpersonales.

Los últimos datos de Odismet, el Observatorio sobre Discapacidad y Mercado de Trabajo en España, realizados a partir de la estadística del INE (Empleo de las personas con Discapacidad) señalan que la doble discriminación para acceder a un trabajo perjudica a más de 750.000 mujeres, en edad laboral entre 16 y 64 años. En relación al salario, sin distinguir sexo, se despunta que: el salario medio bruto anual de la población sin discapacidad se fija aproximadamente en unos 23.000 euros; en cambio, se destaca el dato desolador que en el caso de las personas con discapacidad se reduce hasta los 19.023 euros. Si nos adentramos en la distinción de género, los hombres con discapacidad tienen un salario medio bruto anual de 20.502 euros frente a los 16.732 de las mujeres.

Asimismo, esta discriminación también se observa en cuanto a la cualificación académica de unos y otros, pues se muestra un índice de formación superior más elevada de las mujeres con un 17% de universitarias frente al 13,6% de los varones universitarios. Además, despunta la baja tasa de actividad que se sitúa en un 33,1% frente al 55,1% de las mujeres sin discapacidad.

Así los datos en 2015 indicaron que se registraron casi 95.000 contratos a mujeres con discapacidad en España (el 39% del sector social de la discapacidad), la mayoría en un tramo de edad entre 25 y 45 años. En este sentido, además se presenta a las mujeres con discapacidad como invisibles de cara a los medios de comunicación y pocas veces se las presenta desde una perspectiva normalizada. Además de tener una insuficiencia de oportunidades, se genera el hecho de que sean vulnerables de cara a la violencia de género (casos que por desgracia no dejan de existir).

En este sentido, la mejor ayuda para las mujeres con discapacidad es ofrecerles apoyo y medios para extender y conocer su talento, y así facilitar su tránsito en el empleo, con condiciones óptimas en todos los sentidos.